Los viejos marineros

Aprovecha uno las vacaciones para saldar cuentas con libros que se quedan injustamente olvidados en las estanterías. Uno de ellos es “Los viejos marineros”, del brasileño Jorge Amado. Acabo de leer la novela y me quedo con la sensación de haber sido injusto con ella por haberla dejando tanto tiempo en el olvido. O falto de reflejos porque uno sabe que cuando deja de leer una buena novela está desaprovechando una ocasión espléndida para pasar unos ratos agradables. Sobre todo si tiene la impresión de dedicar demasiado tiempo a cosas prescindibles.
Me decidí por “Los viejos marineros” después de intentarlo con “Los vigilantes de los días”, del periodista Alberto Granados. No conseguí pasar de las diez primeras páginas. Venía de leer “Si a los tres años no he vuelto”, de  Ana R. Cañil, terrible historia de presas políticas en las cárceles del franquismo, que extrañamente acudió a mis manos después de haber visto en julio “La voz dormida”. Extrañamente porque empecé a leer la novela días después de ver la película sin saber que trataban el mismo tema. La película de Benito Zambrano (basada en una historia de Dulce Chacón) no da tregua al espectador, cosa que sí hace la novela de Ana R. Cañil al final.
Por contraste con “La voz dormida” y “Si a los tres a los tres años no he vuelto”, “Los viejos marineros” es una historia divertida, ingeniosa y tierna. Magníficamente escrita. Tanto me ha gustado que he corrido a la librería a buscar cualquier novela de Amado y regreso con “Cacao”, su obra primera. “Cacao” narra la dura vida en las plantaciones de cacao al sur de Bahía. Desventuras de obreros “alquilados” por coroneles (hacendados) que disponían de sus vidas. “Vida de mierda”, dice uno de los protagonistas. Las mujeres y las hijas de los trabajadores no son dueñas ni de sus cuerpos.
Buscaré “Capitanes de la arena”, también de Amado, por recomendación de un amigo. Espero que “Capitanes de la arena” me acompañe en los ratos de silencio de esta segunda mitad de vacaciones que ahora empieza. La primera mitad ha transcurrido en compañía de heroínas presas, carceleras sin entrañas y marineros soñadores, tramposos, enamorados… y obreros que toman conciencia de que deben hacer algo para salir del pozo en el que se encuentran. Vida de mierda. Veremos qué deparan los capitanes…
Anuncios

Acerca de josebejarano

Periodista andaluz
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s