Sacrificios en el altar del dios mercado

Sevilla, 25-11-2010

“Europa aguanta el tipo tras el tercer asalto de los mercados”. “El rey recibe a Salgado (ministra de Economía) para tratar la crisis y el acoso de los mercados”. “Las autonomías publicarán cuentas trimestrales para calmar los mercados”. “El Banco de España teme que el país se convierta en víctima de los mercados”. Los tres titulares primeros son de El País y el cuarto, de El Mundo. Titulares claros, concretos y concisos como exige la norma periodística, pero despiertan una inquietante pregunta: ¿quiénes son los temibles mercados?

Si uno fuese un extraterrestre acabado de aterrizar creería que el planeta está en guerra contra una siniestra potencia llamada “mercados”, cuya capacidad destructora apenas alcanza a resistir el continente europeo. La ira desatada de los mercados aterroriza el mundo. Países antes prósperos como Grecia e Irlanda han sucumbido a sus embates. Portugal se tambalea y España aguanta alardeando de fortaleza, aunque el principal partido de la oposición -que trabaja para el enemigo- advierte que la pretendida capacidad de resistencia de nuestro país esconde una debilidad paralizante.

No, el planeta no está en guerra contra un invasor externo, sino contra una de sus propias fuerzas desatada. El dios mercado se ha erigido en poder supremo y exige más y más sacrificios a sus pies. Despidos, bajada de salarios, recortes en las pensiones, retrasos en la edad de jubilación, aumento de impuestos, reducción de inversiones públicas, desaparición de entidades sociales… El regreso a la Edad Media si fuese posible o a los albores de la revolución industrial, con sus jornadas de 18 horas diarias y sueldos de miseria.

Esos entes abstractos capaces de imponer su caprichosa voluntad a sociedades aterrorizadas, tan recurrentes en las novelas y películas de ciencia ficción, eran siempre la encarnación del mal y, salvo excepciones, acababan pagando su crimen. En la realidad, el ente mercado es venerado y puesto como único camino de salvación ante el fin del mundo que nos espera. El mercado o el caos. Fuera de él no hay salvación posible.

De acuerdo, aceptemos que estamos en manos del dios mercado, ente cuya inteligencia y fuerza escapan a la limitada capacidad de entendimiento de la mayor parte de los mortales. De él apenas intuimos que está hecho de sustancia especuladora, se guía por la avaricia y se alimenta de flujos financieros. Practica la antropofagia y sus digestiones son capaces de engendrar unas veces crecimientos portentosos, pero otras sus glándulas segregan desempleo, quiebra, ruina.

Si el que manda es el mercado, hasta el punto de quitar y poner gobiernos, como saben los griegos y pronto sabrán los irlandeses, las crisis ha servido para poner de manifiesto la mentira de que los países desarrollados son el paraíso de la democracia. Algo sospechábamos, pero nunca había quedado tan claro. Ya sabemos que es una simpleza considerar al mercado como una mente diabólica o una confabulación para el mal. Como sabemos que lo componen individuos cuyo único rasgo en común es ganar el máximo dinero en el menor tiempo posible. Aunque sea mediante artimañas especuladoras que ponen al borde del abismo a sociedades hasta ahora confiadas en el sistema, generador de crueles desigualdades, era bueno porque repartía cierta parte de la abundancia. O como la democracia, era el menos malo de los sistemas conocidos.

Sólo los incautos creen aún que nos gobiernan unos representantes elegidos mediante sufragio libre. De ahí el descrédito de los partidos, la llamada desafección política, la abstención y todo lo que conllevan. Huyendo de la dictadura del proletariado nos hemos metido en la dictadura del mercado. Habrá que ir pensando en organizar la resistencia.

Anuncios

Acerca de josebejarano

Periodista andaluz
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s